Puedes tener el mejor contenido del mundo, pero si la iA de Google no puede rastrear ni entender tu sitio, no existes para ella. La guía oficial deja claro que la estructura técnica es el cimiento. Aquí está el checklist, traducido a acciones.
1. Rastreabilidad e indexación
- 01Verifica que tus páginas clave no estén bloqueadas en robots.txt por error.
- 02Confirma que no tengan noindex involuntario.
- 03Revisa la cobertura en Google Search Console: lo que no está indexado, no entra en RAG.
2. HTML semántico
Usa las etiquetas por lo que significan, no solo por cómo se ven. Un h1 para el título, h2/h3 para la jerarquía, listas reales para enumeraciones. La iA usa esa estructura para entender de qué trata cada sección.
<!-- Bien: estructura semántica clara -->
<article>
<h1>Guía de compra de notebooks</h1>
<h2>Mejor opción para diseño gráfico</h2>
<p>...</p>
<h2>Mejor relación precio-rendimiento</h2>
<ul>
<li>...</li>
</ul>
</article>3. JavaScript que no esconda tu contenido
Si tu contenido principal solo aparece tras ejecutar JavaScript, corres riesgo de que no se indexe bien. Asegúrate de que el texto importante esté disponible en el HTML renderizado. Prueba con la herramienta de inspección de URL de Search Console.
4. Page experience y velocidad
- 01Optimiza los Core Web Vitals: carga, interactividad y estabilidad visual.
- 02Que el sitio funcione bien en móvil — la mayoría de las consultas vienen de ahí.
- 03Evita intersticiales agresivos que tapen el contenido.
5. Controla el contenido duplicado
URLs duplicadas diluyen tu señal y confunden a la iA sobre cuál versión citar. Usa etiquetas canonical para indicar la versión principal y consolida las variantes.
Este checklist es para el buscador de Google. Pero la buena noticia es que un sitio técnicamente sano también es más fácil de rastrear para los crawlers de OpenAI y Perplexity. La higiene técnica rinde en todos los motores.